INMERSIÓN REFINADA EN LA PALABRA PROFÉTICA VIERNES | Mensaje 4 – El inicio de la restauración de la tierra

1. Cuanto más nos liberemos del apego a las cosas materiales y vivamos en el Espíritu, más sensibles seremos a la presencia de Dios. No estaremos limitados por el tiempo ni el espacio, sino que nos centraremos en hacer la voluntad de Dios, al igual que Jesús. No nos aferremos a las cosas terrenales, que un día desaparecerán; aferrémonos a lo que es eterno, a lo que tiene valor espiritual (Juan 5:30). 

2. La Palabra, la verdad y la presencia de Dios son eternas e inmutables. Así como Satanás trajo oscuridad a la tierra mediante su rebelión, él ha esparcido oscuridad en los corazones de los hombres, cegándolos para que no vean a Dios, que es luz. Cuando predicamos el evangelio en las calles, estamos llevando esta luz a los corazones oscurecidos por Satanás. Las personas necesitan la luz. Para que haya vida, debe haber luz, y Dios es luz (2 Corintios 4:1-4). 

3. Dios no solo restauró la luz en la tierra ese día, sino que también está restaurando la luz en nuestros corazones para que ya no vivamos a ciegas. Debemos vivir según la luz que proviene de la Palabra —Cristo mismo, el Verbo— que ilumina a los hombres (Juan 1:3-5, 8-9). 

4. «Lo que Dios requiere del hombre es que crea en Su palabra. Él no exige de nosotros habilidad ni poder; sino que escogió lo necio, lo débil y lo insignificante del mundo para avergonzar a los sabios, los fuertes y los poderosos» (1 Corintios 1:26-28) (Éxodo 19:5) (Alimento Diario, Libro 3, Semana 2, viernes, pág. 32).

Deixe um comentário

O seu endereço de e-mail não será publicado. Campos obrigatórios são marcados com *